El hogar, el lugar más seguro del mundo para los más pequeños. ¿O no? Es un pensamiento bastante extendido y, sin embargo, te sorprendería saber que, según diversos estudios, el hogar familiar es uno de los lugares con mayor índice de accidentes infantiles. Desde Gesa, como mediador de seguros, queremos darte algunos consejos para prevenir los distintos tipos de accidentes infantiles domésticos.

Cualquier mínimo detalle que para los adultos pasa inadvertido en su día a día, puede ser un problema para nuestros hijos. Desde una alfombra hasta un enchufe a baja altura, pasando por todo tipo de productos tóxicos o punzantes que se encuentran en las casas y que tenerlos controlados puede ser clave para evitar que se produzca un accidente doméstico.

A ello sumamos que en edades tempranas los niños tienen curiosidad por tocar y probar todo tipo de cosas que encuentran a su alrededor. Donde más tiempo pasan es dentro de casa y por este motivo, es allí donde se registran el mayor número de accidentes. Además de tener correctamente tapados cualquier tipo de enchufe, ladrón o cable que se encuentre en la visión y alcance del más pequeño de la casa, repasamos otra serie de peligros domésticos y cómo prevenirlos.

Cómo evitar intoxicaciones y ahogamientos

En lugares como la cocina o el aseo, suelen almacenarse una gran variedad de productos de limpieza, higiene personal o medicamentos que resultan altamente tóxicos si son ingeridos o mal empleados. En estos espacios de nuestro hogar debemos extremar la precaución y procurar que todos ellos nunca se encuentren a la altura y al alcance de los niños. Para ello, se deben evitar guardarlos en armarios cercanos al suelo que puedan abrirse con facilidad y procurar siempre volver a colocar cualquiera de esos productos en su respectivo lugar.

En algunos casos, las plantas que tenemos por nuestro hogar también pueden contener abonos o insecticidas bastante tóxicos. Para evitar que nuestros hijos puedan estar en contacto con estas plantas y que posteriormente se metan la mano en la boca, es recomendable mantenerlas también fuera de su alcance. Además, si son demasiado pequeños podrían arrancar un trozo de la planta y llevárselo a la boca, pudiendo llegar a provocar un ahogamiento.

Para evitar cualquier tipo de ahogamiento, bien con alimentos, agua o pequeños objetos, el niño debe de estar en todo momento bajo la supervisión de un adulto. No puedes perderle de vista cuando esté comiendo, jugando con sus juguetes (intentar que estos últimos no sean de un tamaño que quepa en su boca), viendo la televisión o cuando está en la bañera.

¿Cuáles son las quemaduras domésticas más frecuentes y cómo prevenirlas?

Como se ha comentado anteriormente, la cocina es un lugar de la casa potencialmente muy peligroso para nuestros pequeños. No sólo por los utensilios punzantes que almacenamos en ellas, sino también por las múltiples fuentes de calor que representan un peligro. Por ello, se debe intentar que nuestros hijos entren lo menos posible cuando se esté cocinando y siempre bajo la supervisión de un adulto. De este modo evitaremos que por cualquier despiste pueda llegar a estar en contacto con hornos, sartenes u ollas que puedan provocarles quemaduras. Por supuesto, hay que tener mucha precaución de no dejar mecheros, cerillas o cigarrillos al alcance de los niños.

En invierno, debemos de tener especial cuidado con la calefacción o chimenea, y procurar que estas siempre tengan alguna barrera de protección para que el niño no pueda acceder a ellas.

Dentro de las quemaduras, también habría que tener especial cuidado con la temperatura del agua a la hora del baño o de la comida a la hora de ingerirla. Habría que probar previamente la temperatura en ambos casos, teniendo siempre en cuenta que la sensación térmica de nuestros hijos no es la misma que para un adulto.

Cómo evitar traumatismos o heridas

Sin lugar a duda, los accidentes domésticos infantiles más comunes son las caídas o golpes. Obstáculos como alfombras o levantamientos de parte del suelo, zonas resbaladizas o recién fregadas son incentivos para que nuestro pequeño sufra una caída o golpe. Para evitar las dos primeras, se debería de quitar la alfombra o cualquier objeto que impida andar con facilidad y arreglar el problema que tenga nuestro suelo. Por otro lado, durante el tiempo que una zona de la casa se encuentre húmeda o un poco resbaladiza se debe procurar que nuestros hijos estén alejados de ella.

Si se tienen escaleras en el domicilio, estas deben de estar cerradas con alguna puerta o valla, evitando así que el niño pueda llegar a utilizarlas sin la ayuda de un adulto. Además, procuremos no colocar sobre mesas, sillas o sillones cualquier tipo de objeto que el niño pueda tirar y caérsele encima, propiciando así un golpe.

Puede pasar cualquier tipo de accidente en nuestro hogar, en cualquier momento y en la situación que menos esperamos. Por este motivo, es totalmente aconsejable estar muy pendiente del más pequeño de la casa en cualquier momento del día a día.

Si tienes cualquier tipo de desperfecto en tu casa, que puede ocasionar un peligro para tu pequeño, no dudes en solucionarlo lo antes posible y consultarlo previamente con tu seguro de hogar. Si tienes dudas o piensas que tu seguro de hogar no cubre estos desperfectos, tal vez no sea el más acorde contigo. No dudes en consultarnos y, como mediador de seguros, te ayudaremos a encontrar uno a tu medida.