Lo sabemos de sobra. Conducir en invierno puede resultar mucho más complicado que en cualquier otra época del año. Y, a mayor dificultad, mayor posibilidad de sufrir un accidente, sobre todo si conducimos vehículos pesados como camiones.

Algunas de las claves a la hora de enfrentarnos a la conducción en invierno son las malas condiciones meteorológicas y la menor cantidad de horas de luz diarias. Realizar un viaje en camión de noche, con lluvia fuerte, niebla, nieve o con hielo en la carretera implica un riesgo extra y nos obliga a extremar las precauciones y tomar más medidas de seguridad.

Conducir un camión en invierno y en condiciones adversas, por tanto, puede resultar extremadamente complicado y estresante. Por este motivo, desde Gesa Mediación, queremos ofrecerte algunos consejos y recomendaciones básicas. Muchos de ellos son conocidos por la mayoría de los conductores, aunque a veces se pasan por alto y resultan realmente necesarios en conducciones con duras inclemencias meteorológicas. Por eso, nunca está de más recordarlos.

¡Aquí van!

1. Echa un vistazo a la previsión meteorológica

La información es poder. Por eso, conocer el estado de las carreteras y la previsión meteorológica es clave a la hora de afrontar un viaje largo en carretera. Siempre jugaremos con ventaja si sabemos a qué nos vamos a enfrentar cuando emprendamos la marcha. No es lo mismo conducir con lluvia que enfrentarse a la nieve, así que conviene estar prevenido. ¡Tenlo en cuenta antes de iniciar tu ruta!

2. Mantenimiento y revisión previa

El aceite y los filtros, el líquido de frenos y el anticongelante y, además, el del limpiaparabrisas. Están ahí siempre, pero conviene revisarlos antes de entrar en carretera. Especialmente importante es revisar los niveles del líquido de frenos y del anticongelante del camión. Si tienes que cambiar el aceite, te recomendamos el semi sintético o el sintético. Ambos aguantan mejor las bajas temperaturas.

3. Ruedas en perfectas condiciones

Cuando se transita por carreteras con nieve es frecuente que existan placas de hielo. Por tal razón es fundamental que las ruedas del camión y/o remolque estén bien definidas y en perfectas condiciones. Una vez hechas las comprobaciones, hay que asegurarse de que la presión es también la adecuada (el fabricante del camión indicará el nivel adecuado en la pegatina del marco de la puerta).

4. Depósito lleno

Como si fuese un utilitario. El depósito del combustible siempre debe estar lleno al inicio del viaje para evitar quedarse ‘seco’ a medio camino. A la vez, tenemos que comprobar que el sistema de calefacción funciona perfectamente. También es recomendable llevar alimentos (barras energéticas u otra comida) agua y/o refrescos en el vehículo.

5. ¿Llevas cadenas?

Asegúrate siempre que llevas las cadenas regladas de acuerdo a las ruedas de tu camión. Un consejo: es preferible aprender a colocarlas con buen tiempo y con paciencia, sin esperar a vernos sorprendidos por una situación en la que sean imprescindibles. Su colocación resulta sencilla, pero mejor practicar sin tener los dedos ateridos por el frío. También es importante no olvidar los cables de la batería, pues el frío las descarga más rápidamente

6. Mercancía asegurada

Asegura bien la carga. Cualquier desplazamiento de la misma provocado por el deslizamiento del vehículo debido al irregular estado de la carretera podría originar la pérdida de la mercancía o parte de ella.

7. ¿Tienes un problema? Llama a Gesa Mediación.

A parte de tener a mano el chaleco reflectante, conviene también salir con la batería del móvil cargada; nunca sabemos cuándo el teléfono puede convertirse en una potente máquina de geolocalización. Pero, en caso de avería, lo tienes fácil. Ponte en contacto con nuestra correduría de seguros Gesa Mediación y aguarda en lugar seguro. Rápidamente te enviamos la asistencia en carretera.